Los empleados usan herramientas de IA sin supervisión, enviando datos sensibles a servidores externos. ¿Cómo retomar el control?
Un estudio reciente reveló que el 75% de los empleados en grandes empresas usan herramientas de IA generativa sin autorización de IT. Copian datos de clientes en ChatGPT, suben documentos confidenciales a herramientas gratuitas y comparten información sensible con servicios que no controlan.
A esto se le llama Shadow AI, y es el equivalente moderno del Shadow IT — pero con riesgos exponencialmente mayores.
La clave no es prohibir la IA — es gobernarla. Las empresas que centralicen ahora no solo mitigarán riesgos, sino que multiplicarán el valor que obtienen de la inteligencia artificial.
Suscríbete y elige los temas que te interesan. Sin spam, solo información relevante.